Para empezar, ¿Qué es mineralia?, pues es una empresa que vende la materia prima para hacer joyería, como son piedras, hilos, cristales y no se que tanta cosa mas, la verdad no me importa mucho, el punto de esto cae en su página de internet, sus procesos y sobre todo que ni ellos mismos sabe que es lo que venden.
De hecho yo no me interesé mucho por esto, pero pues me lo contaron y me di a la tarea de ver si era cierto y sobre todo exponer aqui que cosas <<no debe hacer>> una empresa que vende via web que tiende tiendas físicas en varios estados de la república.
La historia comienza con una consumidora de estos productos de los cuales no existe un mineralia físico en su estado, pero pues tiene contactos aqui en Puebla para que le envien esos productos para allá, pues aqui salen mas baratos refiriendose a los demas negocios. Entonces entró a la página de Mineralia, vió los productos, hizo su lista con imagenes, códigos y todo listo para ser enviado por correo y ser comprado. Debo decir que no lo hizo via web, porque no tiene tarjeta de crédito. El correo fué recibido y pues los contactos en Puebla se dieron a la tarea de ir a adquirirlos a la tienda Mineralia que se ubica frente a la Catedral aqu.
Llegaron a la tienda y un joven los atendió, preguntando que querían, pero como no lo encontraban a simple vista pues se les dio los códigos que sacaron de la página de Mineralia, y ¡Oh sorpresa! salió con que no existían esos códigos, pues este le preguntó a otra y nomas nada, esta a su vez le preguntó a la cajera del sitio que dijo: “dejame ver si la otra tienda la tiene”(tienen otra sucursal en puebla) y tampoco argumentando que los códigos de los productos no existían. Así que pues no compraron nada.



Puritanos de la iglesia se deben de estar revolvando de la ira, que esto le ha de ocasionar, pero aceptemos que muchos que tienen fe en alguna religión sobre todo la católica/cristiana que maneja la confesión para la excomulgación de los pecados y descanso del alma(notese un poco de sarcasmo de mi parte) tienen “secretos” que nunca develarían a un sacerdote pero en Estados Unidos (nada raro) existen confesionarios en Internet. Donde la gente puede publicar sus “pecados” ya sea graves o no tan graves.

